CENTRO DE ASESORÍA, CAPACITACIÓN E INVESTIGACION URBANA

This is an example of a HTML caption with a link.


MISIÓN

Contribuir en la realización del Derecho Humano a una Vivienda Adecuada a través de acciones técnicas y educativas, que coadyuven en la adopción de políticas y programas públicos, preferentemente en Producción Social de Vivienda para la población de escasos recursos.

 



VISIÓN

Ser reconocidos como un organismo de referencia para los grupos sociales, los estudiosos de la vivienda y la ciudad y las autoridades de gobierno, por su experiencia técnica, educativa y de promoción, por sus valores éticos y su práctica democrática y transparente, en el campo de la realización del derecho a una vivienda adecuada, por medio de procesos de producción social de vivienda de la población de escasos recursos.

 

VALORES

SOLIDARIDAD HONESTIDAD TRABAJO EN EQUIPO RESPONSABILIDAD CALIDAD

 

HISTORIA

 

Cuando la organización social “Unión de Vecinos de la Colonia Guerrero” allá por los ochenta, decidió actuar para reforzar sus formas de organización con el fin de brindar servicios a su comunidad surgió la idea de crear un cuerpo de asistencia técnica. Así se constituyó Casa y Ciudad, Asociación Civil, como centro de asesoría y capacitación técnica para grupos organizados de escasos recursos.


Fue con los terremotos de septiembre de 1985 y ante la lenta y aturdida reacción del gobierno del jefe del Departamento del Distrito Federal, Ramón Aguirre Velázquez, que los grupos organizados, algunos identificados como movimiento urbano, tuvieron que potenciar su organización y propuestas. Entre los vecinos de las colonias Morelos y Guerrero y la recién creada Casa y Ciudad, se planeó un proyecto de reconstrucción que obtuvo financiamiento internacional. Al mismo tiempo surgieron nuevas formas de organización y coordinación entre las organizaciones sociales, creando la llamada Coordinadora Única de Damnificados que estuvo en activo entre 1985- 1988 y que aglutinó fuerzas sociales con un arraigo territorial que les daba identidad barrial y que generó procesos de reivindicación relacionados con “su lugar”.

 


En 1987 surgió la Asamblea de Barrios la cual se inauguró con una convocatoria de “solicitantes de vivienda” que provenían de diversos puntos del Distrito Federal. Así comenzó la gestión relacionada con el suelo y la vivienda y un estrecho trabajo, político, social y técnico con la organización, el cual duró hasta principios de los noventa.


Era el inicio de la década de los noventa y a nivel internacional el Derecho a una Vivienda Adecuada lograba un reconocimiento mayor. El gobierno mexicano había suscrito el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (DESC) en 1981 y en 1986 había reconocido constitucionalmente el Derecho a una Vivienda, aunque con sus matices respecto al artículo 11 del Pacto. Pero no fue hasta 1993, durante la exposición del segundo informe periódico del gobierno de México ante el Comité DESC, que Casa y Ciudad presentó (junto con otros integrantes de la Coalición Internacional para el Hábitat) un informe alternativo al oficial, siendo crítica ante la situación de los desalojos forzosos. Se continúa así con el reforzamiento de la conceptualización del trabajo técnico y educativo de la asociación y la fundamentación atrás del accionar en política pública.


A partir de 1994, la asociación se empeñó en extender su trabajo, específicamente el de capacitación y formación, a organizaciones sociales populares de toda el área metropolitana. También por entonces se reafirmó la relación con la Coalición Internacional para el Hábitat, HIC por sus siglas en inglés, teniendo como ejes el Derecho a una Vivienda Adecuada y la defensa contra los desalojos forzosos, además de motivar el debate sobre los procesos de producción social de vivienda (la Habana, Cuba, 1995) que organismos civiles y organizaciones sociales con su práctica sistemática, estaban construyendo en toda América Latina. En la Ciudad de México las experiencias compartidas y las alianzas se dieron con la Coalición Hábitat México, formada por los organismos civiles; COPEVI, CENVI, FOSOVI y Casa y Ciudad. Definitivamente el evento que contribuyó a consolidar algunas estrategias sociales articulando los asentamientos humanos al marco de los derechos humanos, fue la Segunda Conferencia Hábitat, realizada en Estambul, Turquía en 1996, así como el Programa Hábitat que de ella surgió.

 


Con esos antecedentes en 1997, en el Distrito Federal se realizaron las primeras elecciones para jefe de gobierno, resultando electo el candidato de la izquierda, Cuauhtémoc Cárdenas, lo cual trajo cambios administrativos que posibilitaron la creación de numerosos programas públicos con orientaciones sociales. Uno de ellos, el Programa de Mejoramiento de Vivienda a cargo del Instituto de Vivienda del Distrito Federal, creado por decreto en 1998, fue el resultado de la sinergia de instituciones académicas, de organizaciones sociales, de organizaciones civiles latinoamericanas y de las nuevas autoridades; Casa y Ciudad participó en su formulación, en la puesta en práctica del programa piloto y en el creciente desarrollo durante el periodo 2001-2007, bajo la estrategia territorial y de fortalecimiento a la comunidad. La punta de lanza de la práctica realizada fue una de las colonias con mayor problemática social al noreste de la Ciudad: la Gabriel Hernández.

 


Fue el momento de las actualizaciones a los programas urbanos de carácter participativo para la ciudad y la asociación contribuyó activamente, abordando las ejecuciones desde una planificación participativa. Además, resultó inminente poder poner a disposición la experiencia y el conocimiento en un documento jurídico: la Ley de Vivienda del Distrito Federal, la cual introdujo las bases de la producción social de vivienda.


Nuevamente, en 2007 el ambiente fue propicio para incidir en la política pública. El turno para volcar las charlas entre asesores técnicos y las inquietudes de vecinos organizados, se conjuntó con la perspectiva progresista de algunos funcionarios y la incidencia de las organizaciones sociales ante el gobierno de izquierda. El resultado quedó plasmado en el Programa Comunitario de Mejoramiento Barrial, con el cual, tanto Casa y Ciudad, como el Programa en general, han obtenido premios y menciones internacionales.


 

Las políticas de vivienda para los sectores de bajos ingresos en el Distrito Federal durante el periodo de los gobiernos de izquierda (1998-2012), si bien han adolecido de más y mejores instrumentos para su plena implementación, en muchos casos, han posibilitado que las iniciativas de los grupos y organizaciones sociales urbanas se desenvuelvan sobre líneas democráticas y de justicia social. En los casos en los que Casa y Ciudad ha participado, la estrategia adoptada fue y sigue siendo reforzar las prácticas de apropiación de las acciones por parte de sus promotores y finales ocupantes: ejercer el derecho a una vivienda adecuada es involucrarse activamente en todas las etapas del proceso de producción social de vivienda, por eso, desde el diseño, hasta la verificación de la vivienda a su entrega y durante su posterior uso, el individuo inmerso en su comunidad es el principal participante.

 

A nivel nacional, el “cambio” con respecto a los 70 años de administraciones bajo el sello del partido político PRI, se manifestó en el sector de la vivienda, con la creación de la Oficina de Producción Social de Vivienda Asistida (PSVA). Bajo la tutela de la Comisión Nacional de Vivienda (CONAVI), la cual fue instituida en el marco de la Ley de Vivienda federal de 2006, la oficina ha difundido la PSVA y a través del programa “Ésta es tu casa”, dispersado subsidios, articulado entes financieros, organizaciones con base comunitaria, asesores técnicos, dentro de los cuales, Casa y Ciudad está acreditada como Desarrolladora Social. El ejercicio ha potenciado el fortalecimiento de las instituciones que se coordinan dentro de Red de Productores Sociales de Vivienda.